
Imagine su espectáculo actual. Imagínelo luego con una
voz en off, presentándolo. Gana en presencia, le da al público la pauta de que el show ya comienza y le permite llevarlo a un nuevo plano, más profesional.
Pero esta es sólo una de tantas aplicaciones para las que podría utilizar una locución en off. Piense en una gran exposición, con varias actividades para hacer: allí una voz en off que guíe al público se hace prácticamente imprescindible. O en un evento cultural sugiriendo, mientras la gente ingresa, otras muestras del lugar.
También, comercialmente hablando, puede informar a sus clientes acerca de nuevas ofertas, promociones, datos útiles, y amenizar su estadía con música. Esto es lo que se conoce habitualmente como audiomarketing, un recurso que está dirigido principalmente a shoppings, centros comerciales, super e hipermercados, grandes tiendas, etc.